Tatuajes médicos

A contrario de lo que generalmente se piensa, no todos los tatuajes tienen solo una voluntad estética: es, por ejemplo, el caso de los llamados “tatuajes médicos”.

¿En qué consisten estos tatuajes?

Se trata de una medida preventiva, consistente en tatuarse en el cuerpo palabras clave que avisan a los servicios de emergencia de circunstancias médicas personales o de que se padecen ciertas patologías. Tienen por función asegurar que los sanitarios estén debidamente informados de los tratamiento inadecuados que pueden resultar mortales para algunas personas.

Este tipo de tatuajes sustituye a las cadenas o pulseras que algunos enfermos utilizan con este fin, ya que a diferencia de éstos, con los tatuajes no se corre el riesgo de que en caso de accidente se puedan romper o perder. Por ejemplo, cada vez son más las personas que se tatúan que son diabéticos, que padecen hemofilia o que sufren alergia a la penicilina, a la aspirina o al látex. Otros tatuajes son más polémicos: es el caso del patólogo Ed Friedlander, que se ha tatuado en el centro del pecho la frase “No RCP”, en referencia al deseo de que no le practiquen la reanimación cardiopulmonar básica si su corazón se para en algún momento.

Según explica el portal en castellano de la cadena británica BBC, este tipo de tatuajes suelen ir acompañados de otros adornos, como los populares motivos tribales.

Cada vez están mas de moda en Estados Unidos y poco a poco se espera que vayan expandiéndose por el resto del mundo. Sin embargo, aún presentan ciertos problemas, como por ejemplo el hecho de que cada paciente lleve el tatuaje en una zona distinta del cuerpo. Por ello mismo, recientemente el endocrinólogo Aldasouqui ha propuesto que, si al final consigue extenderse esta tendencia, se establezcan unos patrones sobre el lugar donde ubicar los tatuajes para que los médicos puedan localizarlos fácilmente.

¡Cuidadito con los piercings orales!

Para todos aquellos que estén planteándose hacerse algún tipo de piercing oral, ¡mejor que se lo piensen dos veces antes!

Hace unos días, la versión digital de la revista “Muy Interesante” publicó un artículo acerca de estos piercings y las numerosas complicaciones que conllevan.

Según un estudio realizado recientemente por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, la mayoría de las personas que llevan estos piercings han sufrido algún tipo de complicación posterior (concretamente el 72%). La más frecuente es la inflamación (el 35%), seguida del dolor (18%), la dificultad de hablar y de masticar (el 15%), disgeusia (enfermedad que consiste en la alteración del gusto) (el 5%), sangrado (4%), hipersialia (aumento de la salivación), infección y parestesias o sensación de hormigueo (un 2%) y alergia (1%).

Según los odontólogos profesionales, una de las enfermedades más complicadas de tratar y más preocupante es la periodontal, que se produce en casi la mitad de los portadores de piercings (48,1%). Además, estas lesiones pueden aumentar en sujetos que lleven el piercing de metal y colocación extraoral.